En efecto, otro mundo es posible y en gran medida depende de nosotros, de cada uno de nosotros. Por primera vez en la historia de la humanidad existen suficientes recursos para una vida digna para todos, y también por primera vez, sabemos, o tenemos los medios para saber, lo que les pasa a nuestros congéneres que habitan este mundo globalizado.
Solo dos datos: la subvención por cada vaca lechera de la Unión Europea es superior a la ayuda per capita que recibe África subsahariana. El 70 % de las personas más pobres del mundo vive de la agricultura o lo intenta, ya que EEUU y la UE gastan 350.000 millones de dólares al año en subvenciones a la agricultura. Este indecente ejercicio de “dumping” arruina a millones de campesinos de los países más pobres que no pueden competir con unos precios artificialmente bajos.
España y Francia, los dos países de la Unión Europea que más ayudas reciben para subvencionar la producción y exportación de sus productos agrícolas, lideran, junto a otros países como Brasil, una Alianza contra el Hambre. Recuerdo una viñeta del genial Andrés Rábago “El Roto”, que decía: “menos batallas contra el hambre y dejad de hacer las políticas que lo producen”.
Casi la mitad de los 67 millones de habitantes de Etiopía viven en la pobreza absoluta. Es uno de los pocos países del mundo en donde aumenta el número de niños que no asiste a la escuela, y también, uno de los países más endeudados del mundo. El Estado recorta el gasto social y la educación se convierte en un lujo que pocas familias se pueden permitir. Como dice Martina, la educación es una poderosísima arma para salir de la pobreza. Y en especial para las niñas, que representan 2/3 partes de los 125 millones de niños sin escolarizar en el mundo. Ruby Manikan decía: si educas a un hombre estás educando a una persona, pero si educas a una mujer estás educando a una familia.
A los políticos, y a los programas con los que se presentan a las elecciones, los votamos nosotros. En la medida que seamos activos en nuestras responsabilidades como ciudadanos, utilizando los múltiples cauces de participación que tenemos a nuestro alcance (ONG’s, sindicatos, partidos políticos…) podemos, paso a paso, transformar esta realidad de injusticia y desigualdad tan acusada.
7 Comentarios:
como era... sólo la educación nos hará libres? :)
12:56 PM
El agua rompe la piedra no por su fuerza sino por su constancia...por eso ánimo y que con la constancia de vuestra ayuda y esfuerzo, y el de muchos otros más se rompan las barreras de la desigualdad. Solo hay un género y solo una raza: la humana
5:50 PM
ánimo y felicidades por la tarea realizada desde IO.
Un saludo.
11:20 AM
Esta podría ser parte de la solución a su pobreza. Más que enviarles un porcentaje de los Presupuestos destinados a Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), que hoy por hoy es imprescindible, lo importante es que se les deje entrar en nuestros mercados, pudiendo así salir sus economías a flote. Y aunque en algunos sectores pueda escocer, dejar de subvencionar nuestras exportaciones, con lo que ellos no pueden competir. En cuanto a la educación, una buena parte de la ayuda ha de ir por ahí, puesto que es el futuro de los países. No olvidemos tampoco la deuda externa, que es una losa que les impide respirar. Un amigo mío, tristemente fallecido, siempre mencionaba una frase de Rigoberta Menchú: "no nos echen una mano, quítennosla de encima".
Saludos
9:22 PM
Ánimo y enhorabuena por la tarea realizada desde Intermon Oxfam y demás organizaciones similares.
1:08 PM
En hora buena por vuestro esfuerzo!!
Estoy totalmente de acuerdo con vuestra opinión sobre la politica agraria de la Union Europea : si hay algo que nosotros desde el mundo occidental podemos hacer para ayudar el 3º mundo es cambiar esta política que no permite que los agricultores africanos desarrollen un sector que es practicamente el único en el que pueden competir. Por desgracia el sector agricultor en Europa tiene un poder político desproporcional a su peso económico y demográfico, y no veo una solución facil a corto plazo...pero hay que seguir luchando!!
Un saludo,
Fernando
6:38 PM
El mayor problema en los paises del tercer mundo, o quizas, a nivel de todos los paises de este mundo es la indiferencia, ya que la indiferencia hacia las personas y los hechos que nos rodean es peor que la culpabilidad que tienen las personas que realizan actos en contra de la humanidad y la caridad.El primer paso que todos debemos dar es el de entender que nuestra indiferencia hace que la injusticia tenga alas para arrasar a los menos favorecidos.
VICTOR RAUL AROCA OSPINA prosurgir.blogspot.com
1:43 AM
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