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Somos 2 colaboradores de Intermón Oxfam que recientemente hemos vuelto de trabajar en nuestros proyectos en los países del sur. Este año, queremos compartir contigo nuestro viaje.


En este weblog de Elogia y Intermón Oxfam podrás intercambiar opiniones y experiencias con nosotros, su mecánica es muy fácil: sólo tienes que hacer clic en la palabra COMENTARIO del artículo que os interesa, rellenar el cuadro de texto con vuestra opinión y enviarla. Recuerda seguir visitándonos para ver nuestra respuesta o los comentarios de otras personas como tú.

03 enero 2006

Etiopia: en busca del agua


IO lleva casi 20 años trabajando en Etiopia en proyectos de desarrollo y emergencias. En 2004 empieza a funcionar el Banco de Agua en cuatro de los distritos más afectados por la falta de acceso a agua potable. Son más de 15 proyectos que llevamos a cabo junto con 10 organizaciones locales para suministrar agua potable a 5.000 personas y 8.000 cabezas de ganado.


El acceso a agua potable a una distancia razonable facilita el ingreso de las niñas a la escuela.


Las mujeres, también liberadas de las muchas horas que dedicaban a acarrear agua, pueden destinar parte del tiempo a actividades productivas que repercuten en beneficio de la economía familiar.

29 diciembre 2005

Etiopia: en busca del agua.

Después de unos días de debate sobre las desigualdades que afectan a las personas de los países más pobres del Sur os propongo bajar al terreno, acercarse mediante una serie de imágenes, a la problemática del agua en Etiopia. Y si os parece, en dos o tres días mostraríamos otra serie de fotografías que permiten visualizar el trabajo y el impacto de los proyectos de IO sobre la población beneficiaria.

Tomàs


Etiopía es el país del mundo con peor acceso al agua potable: sólo un 24% de la población tiene acceso a ésta. Las mujeres y niñas emplean hasta 6 horas para ir a recolectar el agua en manantiales y ríos. Chadou 2005


El problema no es que no haya agua en Etiopía ya que el 85% del caudal del Nilo proviene de este país. El problema es la falta de recursos materiales y humanos adecuados para construir infraestructuras que hagan llegar agua potable a todos los etíopes. Wargyba.


Miles de personas como las de la imagen, no tienen otra elección: beben, cocinan, se lavan con agua contaminada para sobrevivir. Goha

24 diciembre 2005

Otro mundo es posible si...

En efecto, otro mundo es posible y en gran medida depende de nosotros, de cada uno de nosotros. Por primera vez en la historia de la humanidad existen suficientes recursos para una vida digna para todos, y también por primera vez, sabemos, o tenemos los medios para saber, lo que les pasa a nuestros congéneres que habitan este mundo globalizado.

Solo dos datos: la subvención por cada vaca lechera de la Unión Europea es superior a la ayuda per capita que recibe África subsahariana. El 70 % de las personas más pobres del mundo vive de la agricultura o lo intenta, ya que EEUU y la UE gastan 350.000 millones de dólares al año en subvenciones a la agricultura. Este indecente ejercicio de “dumping” arruina a millones de campesinos de los países más pobres que no pueden competir con unos precios artificialmente bajos.

España y Francia, los dos países de la Unión Europea que más ayudas reciben para subvencionar la producción y exportación de sus productos agrícolas, lideran, junto a otros países como Brasil, una Alianza contra el Hambre. Recuerdo una viñeta del genial Andrés Rábago “El Roto”, que decía: “menos batallas contra el hambre y dejad de hacer las políticas que lo producen”.

Casi la mitad de los 67 millones de habitantes de Etiopía viven en la pobreza absoluta. Es uno de los pocos países del mundo en donde aumenta el número de niños que no asiste a la escuela, y también, uno de los países más endeudados del mundo. El Estado recorta el gasto social y la educación se convierte en un lujo que pocas familias se pueden permitir. Como dice Martina, la educación es una poderosísima arma para salir de la pobreza. Y en especial para las niñas, que representan 2/3 partes de los 125 millones de niños sin escolarizar en el mundo. Ruby Manikan decía: si educas a un hombre estás educando a una persona, pero si educas a una mujer estás educando a una familia.

A los políticos, y a los programas con los que se presentan a las elecciones, los votamos nosotros. En la medida que seamos activos en nuestras responsabilidades como ciudadanos, utilizando los múltiples cauces de participación que tenemos a nuestro alcance (ONG’s, sindicatos, partidos políticos…) podemos, paso a paso, transformar esta realidad de injusticia y desigualdad tan acusada.

20 diciembre 2005

Angola, noviembre de 2005

Una guerra fratricida de casi cuatro décadas que dejó sin educación a miles de angoleños, un país plagado de minas y víctima de sus propias riquezas en petróleo y diamantes, miles de armas en manos de civiles, una esperanza de vida que no supera los 44 años, una salud pública prácticamente inexistente... y el miedo a que se rompa esa paz que muchos aun no habían conocido.

Del intenso viaje a las provincias interiores de Huambo y Bie, recuerdo especialmente el cariñoso relato de Candida João Gilchicomba. Ninguna de las conversaciones y personas que conocimos esos días me dejó indiferente, pero esa mirada buena y esa expresión sincera en su forma de hablar me dejaron un sabor muy dulce.

Era un día claro. Llegamos a Andulo tras algunas horas de camino. Un camino de tierra argilosa que muchos angoleños recorren a pie, o en bicicleta algunos.

Llegamos a la escuela donde se daba el encuentro mensual del curso de formación de profesores a distancia del municipio. Los alumnos, profesores que participan en el proyecto, nos esperaban para comenzar el días juntos. En pie, en batería como un coro, nos dieron la bienvenida cantando... y no se si cantaban como los ángeles o si sólo me lo pareció, pero con ese gesto ya dieron muestra de su entusiasmo.

Nos obsequiaron con sonrisas y con una representación teatral de lo que era un buen maestro y de lo que era un mal ejemplo para los niños en el aula.

En los pupitres, no suficientes, se apretaban para caber cuantos más mejor, y el resto se mantenía de pie en el fondo. Ninguna queja.

Como muchos de estos profesores, Candida camina kilómetros, no sólo para asistir a estos encuentros una vez al mes, sino para dar clase y regresar a su hogar cada día. Ella no lleva consigo a ninguna criatura como otras de las mujeres, porque sus hijos son ya mayores, pero para poder seguir los cursos sin abandonar el trabajo estudia entre dos y tres horas por la noche, a la luz de una vela.

Su narración era serena, amable. Me cautivó la ternura con la que hablaba de su oficio y la ilusión llena de esperanzas con la que nos contaba las razones de tanto esfuerzo para seguir con la formación que estaba recibiendo. Me fascinó, y eso es lo que más recuerdo, la generosidad con la que veía, no su provenir, sino el de los cientos de criaturas que seguirán pasando por sus manos y a las que su mejor formación abrirá un futuro. Sentía en sus espaldas el peso que sus clases tenían en el desarrollo de Angola. Fantástico.

Desde su parcela tenía muy claro el valor de la educación y del trabajo en equipo para el desarrollo de su país. Y esa contagiosa convicción, compartida con sus compañeros de curso, está logrando que el proyecto de formación de profesores que Intermón Oxfam está llevando a cabo en la región siga adelante.

La clave para el desarrollo del país son su propia gente. Ellos tienen la voluntad y ponen las energías y su lucha diaria contra la precaria situación en que viven para salir adelante...

Me fui con más energía y convencida de que vale la pena seguir apoyando estos proyectos.

‘Tuapandula’ Candida, muchas gracias.